EL PROTOCOLO DEL SABER VESTIR

Jueves

28

julio 2016

0

COMENTARIOS

La esperada boda de Aislinn Derbez y Mauricio Ochmann

Escrito por , Publicado en Eventos de protocolo

Todo estaba listo. La familia y los amigos de la pareja más cotizada de México, se daban lugar emocionados, expectantes ante  lo que era el evento más esperado del año. Por fin llegó la esperada boda de Mauricio Ochmann, afamado actor mexicano internacional de televisión, teatro y cine con Aislinn Derbez, actriz, hija del famoso comediante Eugenio Derbez. Todos esperaban este emotivo momento… Quién pensaría que cuando los histriones se conocieron y enamoraron hace dos años en el set de la famosa película mexicana “A la Mala”, que este romance culminaría en un espectacular enlace, a las faldas del Tepozteco, cerro rodeado de misticismo y energía, en el estado de Morelos, México.

aislin_derbez_1

Mauricio conoce la firma desde que la misma llegó a Mexico, ya que le  vistió para la premiere de “A la Mala” con el modelo Burriel, un smoking blanco con todos sus complementos de fajín y moño coordinado. Este look fue el ganador de todas las críticas que lo posicionó como el hombre mejor vestido de México. Para este nuevo y vibrante capítulo en su vida, no pudimos evitar desear ser la única marca que lo vistiera. Una de las fechas más importantes de su vida merecía sólo lo mejor. Fue de este modo, que él eligió personalmente cada uno de sus atuendos cuidando, junto con nuestro equipo de expertos en Masaryk #203, Polanco, cada detalle de éstos y se fabricaron desde España para dicha ocasión. Creando así, sus looks a la medida, personalizados, vanguardistas, sofisticados y elegantes totalmente de acuerdo al tipo de evento y a la personalidad de Mauricio.

Después de meses de preparativos, llegó el gran día, Mauricio, expectante, estuvo frente a frente con los looks que él había elegido, creados por Don Mariano García Forcada, diseñador de Novios de Protocolo. El resultado fue, digno de un príncipe, listo para desposar a su amada princesa en una boda de ensueño. Mauricio, ilusionado, firmó el libro de visitas de la tienda ubicada en Polanco, plasmando con todo el cariño, su complicidad con Novios de Protocolo.

aislin_derbez_2

aislin_derbez_3La ceremonia se realizó  en el Hostal de la Luz en Tepoztlán, Morelos, en el Centro de México. Los novios eligieron ese destino, gracias a la atmósfera de magia y misticismo que lo rodea. Las celebraciones duraron todo el fin de semana, pero fue un muy emotivo rito chamánico, el que se encargó de sellar la unión de tan especial pareja.

 

La fecha también tenía un significado especial, su aniversario de novios. Todo el fin de semana, consistió en festejar junto con sus familiares y amigos más cercanos, de una forma poco tradicional, con actividades como, yoga, meditaciones, caminatas, temazcales e hidroterapia chakral, pudieron compartir su esencia única y estilo de vida con sus seres queridos.

Mauricio elegió tres looks para tres momentos de la ceremonia de estos tres días que duró el enlace. Para la cena de bienvenida, después de la meditación Gamma, el novio vistió el modelo Illora de color gris plomo con corte slim fit, complementado una con camisa rosa, un look perfecto para las actividades que marcaban el comienzo de estos inolvidables momentos.

aislin_derbez_4

El gran día tuvo una ceremonia espiritual única y mágica. Mauricio llevaba puesto el modelo Jayena de color beige albero, un tono ideal para el día, hecho a la medida (en España), especialmente para él y con detalles personalizados como las iniciales de los novios bordadas en el cuello de la camisa, aportando un toque simbólico, muy romántico. Aislinn, a su vez, vestía un modelo muy elegante de la firma Benito Santos y lucía bellísima.

ainslin_derbez_5Antes del atardecer entraron los festejados al recinto, el amor se podía respirar en todo el ambiente, pues los futuros esposos se percibían felices y enamorados y, expectantes, les esperaban los invitados para compartir con ellos estos inolvidables momentos.

ainslin_derbez_5

 

 

La ceremonia fue un rito dirigido por un chamán y estaban presentes, en el círculo más cercano, los más allegados a la feliz pareja.

Sin duda, fue un momento lleno de emociones, ya que tras unas palabras de Eugenio Derbez, papá de la novia, quien también vestía un smoking blanco de Novios de Protocolo, dijo a Mauricio: “cuídala mucho, te llevas a mi tesoro”, aderezando así, de recuerdos imborrables, que se sellaron entre abrazos y buenos deseos. La hija del novio, Lorenza, también expresó su felicidad, al ver a su padre feliz y realizado. Más tarde, la deliciosa cena que consistía de un exquisito menú vegetariano fue el toque ideal para un fin de semana de relajación, introspección y meditación.

La gran sorpresa de la noche fue cuando la famosa cantante y madrastra de Aislinn, Alessandra Rosaldo, subió al escenario a cantar el tema “A Thousand Years” a los novios mientras bailaban, instaurándola como su primer canción como marido y mujer. Algo inesperado y precioso. Después Aislinn y su papá bailaron “Rainbow Connection” y por último Mauricio y su hija, la canción “I won´t Give Up”.

Al terminar estos invaluables momentos, se invitó a todos los asistentes a bailar con ellos, en distintos ritmos, como música celta, terminando con salsa y bachata. Todos disfrutaron de la boda hasta terminar agotados.

El último día, cerraron el fin de semana con una meditación dirigida por el mejor amigo de la novia y con un brunch de despedida. El novio portaba elegantemente, muy relajado, un modelo Griego 100% de lino blanco y una camisa de lino azul celeste con sus iniciales (MO) en el pecho. Un look cómodo y elegante pare terminar este mágico fin de semana y posteriormente volver a Los Ángeles a preparar su luna de miel.

¡Enhorabuena, Aislinn y Mauricio! En Novios de Protocolo, compartimos su alegría y felicidad, orgullosos de haber sido parte de este importante evento, que se queda por siempre en nuestros corazones. La exclusiva de esta importante nota, la llevó la revista ¡Hola! México.

aislin_derbez_5

Jueves

26

marzo 2015

0

COMENTARIOS

La boda de Ana y Alfonso

Escrito por , Publicado en Eventos de protocolo

Conocimos a Ana Calvo, la novia, en la pasarela nupcial de BodaBook. PROTOCOLO era la única masculina que desfilaba y Ana, periodista especializada en moda y en bodas, cubría el evento para una conocida publicación, además de quedarse con ideas porque ¡preparaba su boda!

 Le invitamos a la tienda de Madrid (ahora en la calle Núñez de Balboa, 58). Conocimos a Alfonso, el novio, y se probó varios smokings, porque el dress code de su boda vestía a los hombres con este traje de etiqueta.

 Ana estrena esta sección del blog de bodas PROTOCOLO. En primera persona, nos cuenta cómo fue su gran día. ¡Mil gracias, Ana y Alfonso, por dejarnos formar parte de ese día tan especial!

¡ENHORABUENA!

<——————->

 

“Cuando a los seis meses de conocer a Alfonso, me pidió que me casara con él la noche de mi cumpleaños, tenía dos opciones: salir corriendo en dirección contraria, o darle un beso acompañado de un ‘sí, quiero’. ¡Claro que quería! Así que mi opción, obviamente, fue la dos.

No tenía nada que pensar. Solo un año y medio por delante de preparativos. Aunque, como dicen mis amigas (no sin falta de razón) nosotros siempre dejamos todo para el último momento, y cuando de verdad nos ‘pusimos las pilas’ fueron los tres últimos meses. Así que novios que leéis esto: no os agobieis y disfrutad, que la época de preparativos es preciosa y muy divertida. Pero sigamos con nuestra boda…

Alfonso y yo nos casamos en la Ermita de Los Remedios, en Colmenar Viejo (Madrid), el pasado 21 de junio. En mi familia siempre hemos sido de la Hermandad de esa Virgen, y para mí tenía un significado muy especial, aunque fue él quien decidió que la ceremonia fuera allí la primera vez que le llevé. La Ermita está en un enclave precioso, en medio de un pinar, con la Sierra de Madrid y la presa de Manzanares el Real como telón de fondo.

Nunca olvidaré la sensación de entrar a la iglesia agarrando muy fuerte el brazo de mi padre, después de abrazar a mi madre (ella entraba antes, claro), y ver a Alfonso esperándome en el altar. Creo que si tuviera que elegir un momento mágico, sería ése. Su cara, los nervios que se le notaban en los ojos (aunque él lo niegue siempre), lo guapísimo que estaba con su esmoquin clásico negro de PROTOCOLO, ese ‘algo’ que le dijo a su madre (¡la mejor suegra del mundo mundial!) mientras me acercaba… y ese último beso de soltera que me dio cuando llegué a su lado.

La ceremonia estuvo cargada de emoción. El ‘sí, quiero’ fue el más sincero que nadie puede dar, porque los dos sabíamos que significaba para siempre. Al salir, casi 300 personas nos esperaban para seguir celebrando el día más importante de nuestras vidas. Todos y cada uno de ellos eran co-protagonistas de nuestra película de amor. Sí, todo estaba ambientado en el cine… ¡y salió, creo, de cine!

Tras una maravillosa sesión de fotos en el pinar de la Ermita a cargo de Alejandra Ortiz (su socia, Ana Encabo, no podia hacernos las fotos porque era una de mis testigos de boda…) y Fotocracia, nos reunimos con los invitados en un ambiente muy ‘rustic chic’ también: la Finca Los Enganches, que gestionaba el Catering de La Chalota.

Y ahí es donde empezaban las sorpresas. Si algo teníamos claro Alfonso y yo es que queríamos que cada uno de los invitados se sintiera especial. Como decía, todo estaba ambientado en el cine, así que cada mesa correspondía a una película de Audrey Hepburn (mis invitados) o de James Bond (los de Alfon), y habíamos modificado los carteles originales de la película cambiando los nombres de los protagonistas por los de NUESTROS protagonistas. Los meseros eran antiguas carcasas de VHS con esos carteles y escondían un secreto: dentro, cada invitado tenía una tarjeta escrita a mano con un mensaje. ¡No os imagináis lo que lloramos de emoción durante los días que los preparamos!

Además, en vez de dar los típicos regalos de boda, hicimos una donación a la Asociación Española Contra el Cáncer y entregamos como testigo a cada invitado una pulsera de la AECC (los que me conocen saben lo que significaba esto para mí).

Pero no solo nosotros soprendimos, las lágrimas de emoción iban en las dos direcciones. Cómo no emocionarnos al ver cómo dos amigos (gracias, Mi War y Pablito) nos leían unas cartas preciosas, o cómo mi ‘hermana postiza’ me entregaba un álbum de fotos con toda nuestra vida en imágenes, o cómo nuestros amigos se habían reunido para grabarnos un vídeo tan divertido como emotivo. Nuestros padres eran los cómplices en todo, y sin duda, los mejores ejemplos que tanto Alfonso como yo podemos tener en todos los aspectos.

 

Después de muchas sorpresas, y de cenar estupendamente, llegaba el baile. Salimos al jardín, y bajo un cenador de cristal que decoramos con luces como si de una antigua verbena se tratara, lo abrimos con ‘Have you ever loved a woman’, BSO de ‘Don Juan de Marco’. Nunca olvidaré cómo no podíamos dejar de mirarnos. Esos ojos que tiene… Y de los ‘te quiero’ susurrados al oído. Cuando terminó, sonó ‘Lucía’, la canción que bailaría con mis padres (somos así, los tres juntos siempre), y volví a llorar de emoción.

El grupo de uno de nuestros amigos dio un concierto para nosotros que terminó convirtiéndose en un karaoke muy divertido. Y la fiesta se prolongó hasta que vimos amanecer a las 7 de la mañana. ¡Qué bien nos lo pasamos todos! Porque sí, los novios también disfrutan, cantan, bailan y toman copas en su boda.

Si me preguntan qué cambiaría de aquel 21 de junio, lo tengo claro: absolutamente nada. Fue perfecto. Sin más. Y volvería a decir ‘sí, quiero’ a Alfonso mil millones de veces más.

Por cierto, mi vestido era el modelo Yanguas de Pronovias Atelier (del que me enamoré en el desfile de la firma en la Semana de la Moda Nupcial de Nueva York), y lo combiné con zapatos joya a medida de Jorge Larrañaga, un ramo de girasoles de la floristería donde mis padres siempre compran las flores, un precioso tocado de estilo ‘vintage’ de Cucullia y la magia de mi estilista, Sandro Nonna“.

 

Todas las imágenes son de Alejandra Ortiz y Fotocracia.

 

Martes

17

marzo 2015

0

COMENTARIOS

CÓMO DEBE VESTIR EL PADRINO EN LA BODA

Escrito por , Publicado en Prenda a prenda, Protocolo te asesora

En la boda, el padrino es el encargado de llevar a la novia al altar, donde esperan el novio y la madrina. Es un momento muy especial y emotivo, por lo que habitualmente el padrino es el padre de la novia.

PROTOCOLO PADRINO NOVIA

El padrino ‘entregará’ a la novia al novio. En la imagen, novia de Carmen Halffter.

A la hora de vestir, el padrino debe seguir el dress code marcado por el novio. Es decir, si el novio decide vestir de chaqué, el padrino deberá llevar este mismo traje u optar por uno de media etiqueta: americana oscura y pantalón gris rayado, como el del clásico chaqué. Si el novio fuese de traje, el padrino entonces no podrá llevar chaqué.

ocho_apellidos_vascos_boda_

Si el novio lleva un traje, el padrino no debe vestir con chaqué, como en la imagen de la comedia ‘Ocho apellidos vascos’

Como los padrinos suelen tener gustos más clásicos, tradicionalmente optan por los complementos del traje/ chaqué en gris perla, un tono muy elegante sobrio y atemporal. Pero su catálogo a la hora de escoger es prácticamente tan amplio como el de los novios.

Como cada temporada (¡y ya van 24!) la firma PROTOCOLO diseña una colección propia exclusiva para padrinos.

Chaqués de PROTOCOLO 2015 con novia de Carmen HalffterTRAJE DONATELLO para padrino y modelo CLEO INFANTL de  PROTOCOLO

A la entrada a la ceremonia, la novia cogerá del izquierdo al padrino. Delante del altar, la novia se colocará a la izquierda del novio. Una tradición que también se traslada a las bodas civiles. Antiguamente, el caballero necesitaba desenvainar con soltura y seguridad su espada (situada en el costado izquierdo), para defender a su futura esposa en caso de ataque. De ahí su colocación.

FOTO BODA STEFAN Y GLORIA PROTOCOLO

La novia se sitúa a la izquierda del novio, como en la boda de Stefan y Gloria. FOTO: Manuel Orero.

Con PROTOCOLO, saber vestir, elegancia y protocolo.